sábado, abril 25, 2015

Chano Domínguez y Niño Josele, belleza pura

En ocasiones la belleza se instala en pequeños reductos. En propuestas simples. Es increíble percibir en la corta distancia lo mucho que pueden transmitir una guitarra y un piano cuando se ejecutan con pasión, técnica y buen gusto.

Ayer tuvimos la oportunidad de disfrutar de todas esas sensaciones en el concierto que Chano Domínguez y Niño Josele ofrecieron en el Ermua Antzokia. Dudo, en ocasiones como esta, si es mejor acudir a un concierto de este tipo con la mente en blanco, es decir sin conocer nada del repertorio, como ayer fue mi caso; o si aquellos que ya conocen el fondo musical disfrutarán más con cada detalle o sorprendiéndose con las variaciones e improvisaciones que los dos músicos deberán ejecutar sin duda a lo largo del concierto. Lo cierto es que la intensidad de los aplausos por parte del público denotaban que tanto un sector como el otro disfruto de la actuación de los dos maestros.

Comenzó sin embargo el concierto con uno de los pocos temas que había escuchado, Django, dedicado al padre de jazz manouche Django Reinhardt, y las primeras sensaciones no fueron demasiado buenas. Ni el sonido era equilibrado, la guitarra se lamentaba en algunos pasajes e incluso el tono de guitarra y piano no parecía el mismo. Pero afortunadamente fue un espejismo. A partir de la segunda pieza, todo comenzó a encajar como debía y para la tercera el sonido y la ejecución alcanzaron una altura que ya no se vino abajo en ningún momento.

Con una puesta en escena sobria, quisiera destacar entre otras muchas cosas la capacidad de la música interpretada por Chano y Josele para atrapar la mente del espectador, envolverla y arrastrarlo a un nivel de evasión al que solo la verdadera música y la belleza pueden llevarte en ocasiones muy determinadas.

El Niño Josele apabulló con su dominio de las 6 cuerdas. Lo mismo cuando tiraba de técnica para hacer volar sus dedos por el mástil a velocidad vertiginosa, sin que la guitarra se resintiera; que cuando puntualmente tiraba de ritmo para dejar caer unos golpes más flamencos o incluso de bulería. Chano Domínguez nos dejo ver porque es uno de los pianistas de jazz flamenco o latín jazz más reconocidos del país. Variaciones sorprendentes, intensidad, nada se echó en falta.

Por lo demás una pareja compenetrada, sincronizada y a la que tenemos que agradecer 75 u 80 minutos de puro gozo y pura belleza. Chano Domínguez explicó que su último trabajo conjunto nació de la propuesta de Fernando Trueba, a quien definió como más melómano que cinéfilo de adaptar una serie de temas. Nuestro agradecimiento para Trueba pues por ser el catalizador de esta verdadera joya musical.

martes, abril 21, 2015

The Damned, la maldición llama a tu puerta

Han pasado ya 3 días desde el concierto de The Damned en la sala Santana 27 de Bilbao y todavía, a nada que me descuide, tengo algunos de sus temas dándome vueltas por la cabeza.

Ha trasncurrido bastante tiempo desde la primera y única vez que había visto a The Damned en directo, y la verdad es que guardaba en mi memoria sentimientos encontrados sobre aquel concierto en la sala Txibisto de Bergara. Por supuesto, la emoción de ver por primera vez a un grupo sin duda mítico del punk rock más visceral, pero en general creo recordar que me pareció un concierto bastante deslavazado, improvisado en el peor sentido de la palabra, con una sensación bastante palpable de haberse reunido sin ucho interés y con poco feeling entre los miembros del grupo. Una verdadera lástima pues es una de las bandas a las que admiraba y de la que continuó disfrutando en el equipo de mi casa.

Todo lo contrario del recuerdo que guardo del concierto del pasado sábado. Me parecieron una banda integrada, con empatía entre un dandy como Dave Vanian, quien felizmente sigue manteniendo una extraordinaria voz, y el humor del Captain Sensible, quien afiló su guitarra para la ocasión, aunque originariamente su instrumento fuera el bajo.

Abrieron con Disco Man, del Damned but not forgotten y cerraron con la extraordinaria Smash it up, del no menos fantástico Machine gun etiquette. Y para mi alegría el set recogió casi toda su carrera musical. Desde el punk visceral del Damned, Damned, Damned y las grandes composiciones de Brian James como Neat, neat, neat; Fan club, New Rose; sin olvidar la gran versión del I feel alright. Pasaron también por el punk rock del ya citado Machine gun etiquette en el que Captain Sensible ya se había hecho cargo de la guitarra, con temas como Plan 9, Channel 7 o Love song. Y fue un placer escuchar 3 de las grandes canciones de su evolución hacia un punk más electrónico en The Black Album: Wait for the blackout, Lively arts y History of the world Part I.

Únicamente quedo fuera su época más gótica. La de Phantasmagoria y Anything, con Captain Sensible fuera de la banda, y aunque es una época que personalmente también me encanta, sólo apareció tangencialmente con el cover de Eloise, que ciertamente no aparece en ninguno de esos dos álbumes, pero pertenece claramente a esa época.

En realidad el set fue muy parecido al de su último disco en directo Another live álbum from The Damned, aunque en éste si se incluye un corte de Shadow of love. El resto de la banda estuvo a la altura con un bajista y un batería corrector y un simpático teclista que cumplió con su labor en los momentos adecuados.

Con público diverso, como no podía ser menos si se tiene en cuenta la evolución musical de la banda a lo largo de los años, y abundante, el concierto de The Damned se extendió durante algo más de 90 minutos en los que el sonido fue más que aceptable y tan sólo en los momentos más comprometidos musicalmente, si los comparamos con los temas grabados en estudio, se producía cierto desbarajuste sonoro para tapar las limitaciones del directo.
Captain Sensible agradeció constantemente la entrega del público, y creo que al finalizar el concierto la satisfacción era general en la mayor parte del público, mayoría entre la que claramente me encuentro y en los propios componentes del grupo.

Respecto a los teloneros, Lie Detectors, voy a decir tan sólo que sonaron claros y potentes, que encontramos a algún viejo conocido del punk de Buenavista entre los componentes y no podemos decir más porque desconocíamos su existencia y apenas si pudimos escuchar un par de canciones. Mea culpa!

domingo, marzo 08, 2015

Libre Pensamiento, nº 81



Ya está en la calle el número 81 de la revista Libre Pensamiento, con el siguiente sumario:
-          Editorial: La movilización como necesidad para el cambio social
-          Dossier:
Tecnologías. Tomás Ibáñez.
Los rostros actuales de la informática de la dominación. Colectivo Ippolita.
El control de la red. Rafael Robles.
Creatividad y comunicación en la época global. Margarita Padilla.
Conocimiento abierto y tecnología. Juan Muñoz-Justicia.
Tecnologías de la salud. ¿Cuan saludables son? M. Domenech, K. Gardounis y J. Moya.
La política más allá de lo humano: dominación y emancipación en los modos de relación con la vida. G. Palá Nosás, G. Correa Moreira y D. Butti Julià
-          Miscelanea
Amianto, el peligro aún latente. Diego Rejón
Mujeres contra la guerra: El I Congreso Internacional de Mujeres, La Haya 1915. Carmen Magallón.
Los símbolos no nacen, se hacen. Tomas Ibáñez.
Régimen fiscal de las SICAV. Crónica de una injusticia que continúa. Victor A. Luque de Haro.
Lacayos del poder. La pretenciosa opulencia de la clase política. Juan Zubieta Martínez.
Representatividad sindical en España. El “bisindicalismo” también forma parte de la “casta”. José Antonio Merlo y José Aranda Escudero.
-          Reflexión compartida
Grito en el eco. La cruzada de los niños. Antonio Orihuela.
Cómic. Manolito Rastamán.
Contracampo. La Commune – París 1871 (Peter Watkins). Ramón Morales Nieto.
Fotografía. I Concurso de fotografía. La vida humana en la mar. Convocado por Salvamento Marítimo – CGT
Libros. Pablo Marín. Cine documental e inmigración en España. Una lectura sociocrítica. Paco Marcellán.
En total 112 paginas en A-4 papel couche por 6€ de nada.
Salud y buena lectura.

viernes, febrero 27, 2015

La Verdad, literatura existencial de corto recorrido

De vez en cuando a uno le gusta acercarse a otras literaturas más lejanas.  Así que cuando se presento la oportunidad de leer a una escritora finlandesa, como Riika Pulkkinen, no la deseché. No tenía ninguna referencia externa anterior, ni ahora que he acabado la lectura, tampoco. Así que estas líneas que vas a leer son fruto de una reflexión reposada de lo que he ido regurgitando en mi cabeza durante unos cuantos días.

Es un libro correcto, mínimo, que desiste, conscientemente, de entrar al fondo de un análisis sobre las relaciones interfamiliares y los problemas del pasado. De estructura trabajada y correcta, tiene a mi entender un deje de escuela de escritura; en el sentido de que quizás todo es demasiado previsible, tanto en la forma narrativa (varias voces alternadas, capítulos breves, las dos historias que avanzan de manera conjunta para finalizar a la vez, el intento de utilizar la música para calificar épocas, etc.) como en el fondo estilístico (la nieta que investiga, la protagonista difunta que sufre el desplante de su amante y el robo de sus aventuras, la abuela enferma y próxima a la muerte, el abuelo artista, la madre médica, etc.).

Y sin embargo, es una novela correcta. Más allá de la literatura de consumo rápido; pero también a mi entender sin mucha capacidad para trascender.

Hay un solo momento en el que la novela podría haber alcanzado mayor potencia, que es aquel en el que la joven nieta parece decantarse hacia un enfrentamiento con su abuelo por la forma en que este trató a su mujer engañada y a su amante utilizada. Pero ese momento de clímax se viene abajo, porque la autora desiste de llevar el enfrentamiento hasta el final, en realidad sólo lo deja intuir, con el pretexto del respeto a la autonomía personal del individuo. Algo que por otra parte parece muy de manual en lo que esperamos de las sociedades nórdicas.

En cualquier caso una novela que se lee sin grandes dificultades, con ciertas pretensiones; eso sí, pero que deja poco poso… Agradable, sin más.

viernes, febrero 13, 2015

Café Budapest, sentido común en el caos

Volvemos hoy aquí con un comic de Alfonso Zapico, Café Budapest, que es probablemente la obra con la que Zapico alcanzó el status de profesional del comic que hoy mantiene y que le llevaría a ganar entre otros el Premio Nacional de Comic en 2012 tras publicar otra verdadera joya como es Dublinés.

No tiene mucho sentido desentrañar una obra como Café Budapest 7 años después de su publicación. Pero dado que estos días se publica una nueva obra suya, La balada del Norte, sobre el movimiento revolucionario asturiano de 1934 y a la espera de su lectura, nos parece buena idea resaltar una serie de aspectos de su Café Budapest. Por un lado la capacidad para introducir variables históricas en una historia sentimentalmente pequeña, pero en torno a la que gravitan grandes problemas que todavía hoy marcan la agenda del devenir de este planeta nuestro que tanto nos empeñamos en maltratar.

El fin de la II Guerra Mundial. El reforzamiento del sionismo tras el terror nazi (representado en el secreto horrible de la madre del protagonista). La cobardía de las grandes potencias. La incapacidad del sentido común para imponerse allí donde se siembra la cizaña. Y la esperanza para aquellos que se resisten a dejarse arrastrar por la masa, de que siempre quedará un lugar a donde huir e intentar construir una pequeña isla de comprensión y colaboración.

Leyendo el comic de Zapico uno se pregunta en que momento se hizo imposible la vida en común entre dos comunidades que se habían respetado durante siglos. Sin duda el gran hallazgo de Zapico es ese Café Budapest en el que pueden convivir personas de diferentes razas, opiniones y creencias. Un lugar donde el amor entre jovenes de dos comunidades prestas a enfrentarse todavía es posible
Lo mejor de la estructura del comic es la sucesión vertiginosa de viñetas para narrar el desarrollo de algunos acontecimientos históricos como la aprobación del Estado de Israel por la ONU. Pero el gran drama se oculta en la incapacidad de dos personas de seguir tocando juntas pese a que habían disfrutado de hacerlo durante años.

Y siempre el papel sosegado y racional del Tio Yosef, seguidor de Godwin, militante anarcosindicalista, organizador de huelgas, que huyó del dogmatismo europeo para abrir un oasis de libertad en su Café Budapest de Jerusalén y que se enfrentará a su propia comunidad cuando los vientos del odio corran entre su gente. Y que regresará a Budapest para abrir un nuevo café con el resto de su familia cuando la situación en Jerusalén se le vuelva odiosa. Yosef, judío pero ateo, dice en alguna de sus últimas viñetas que no son comunistas y tampoco es ya anarquista, pero ¿Hay algo más libertario que huir de la locura y empeñarse en defender la cordura cuando todo el mundo se ha vuelto ya loco?

lunes, enero 26, 2015

"Cómo pudo pasarnos esto" una vida en torno a Euskadi

Cuando se leen unas memorias pueden ocurrir muchas cosas. Uno puede horrorizarse, sorprenderse, aprender, recordar, disentir y vivir muchas otras sensaciones. Quizás la más desconcertante sea descubrir en uno mismo un sentimiento de amistad con alguien a quien no se conoce de nada personalmente.

Esto es lo que me ha ocurrido por momentos mientras leía las casi 600 páginas de Cómo pudo pasarnos esto, de Idoia Estornes. Hay que aclarar que esa sensación de amistad no significa compartir todo lo que se lee. Pero incluso en las discrepancias puntuales a la hora de valorar ciertos acontecimientos o en la diferencia de opiniones sobre las relaciones argumentales establecidas, he dejado de sentir reconocimiento por la autora.

Aunque conocía de refilón la figura de Idoia de su época de comentarista y articulista, y tangencialmente de su relación con Auñamendi. Sinceramente, ni por edad, ni por inquietudes personales, la labor y la figura de Idoia me eran cercanas; pero una vez embarcado en sus memorias he de reconocer que he aprendido mucho sobre la época que le ha tocado vivir, sobre su figura y sobre la importante labor de Auñamendi. Y vuelvo a reseñar que hay puntos de vista de la autora que no comparto.

En cualquier caso, si que querría destacar algunas cuestiones. La escritura de estas memorias está hecha con desparpajo, incluso en ocasiones con chanza. La lectura se hace amena y en ningún momento el desarrollo vital de Idoia desentona con la progresión que vamos descubriendo página tras página. La lectura de la primera parte, hija de refugiados en Chile es interesante. Pero obviamente toda la carne se pone en el asador a su regreso a Europa/España/Euskadi/Donostia todavía durante la dictadura.

Su descubrimiento/posicionamiento ante la realidad política (inexistente) con la que se encuentra. La puesta en marcha de Auñamendi. La Academia errante. La labor intelectual y la burla de la censura. La lucha por la independencia como mujer. Los estudios en Pamplona. Los primeros escarceos con la oposición, con el sexo. Las ansias de libertad y la constatación del erial en que se encuentra. El mundo del euskera, Eladios, Elaberris, ESB, PNV, el descubrimiento del extranjero, el surgimiento de ETA, las primeras luchas femeninas.

Y después con la muerte del dictador… una nueva sorpresa. El descubrimiento de que el pequeño grupo que lucho contra la Dictadura, queda totalmente al margen del nuevo sistema por su incapacidad para agruparse o para adaptarse. Y como en un mal sueño quienes habían coexistido discretamente con el Franquismo se van posicionando en los grandes grupos políticos que pasaron a controlar el sistema. Causa, desde la distancia temporal, cierta sorpresa la inocencia y el candor con el que Estornes narra estos hechos. Como si nunca hubiera podido imaginarse que algo así era posible. Como si la esencia de la baja política fuera desconocida hasta entonces.

Pero en las páginas de este libro podemos descubrir más cosas. La interpretación personal de la autora sobre el fortalecimiento de ETA, su engrosamiento con jóvenes formados en una Iglesia en desbandada, el posicionamiento violento cada vez más irracional y la progresiva toma de control de casi todas las cotas de oposición. Esto hará que la autora vaya evolucionando de un nacionalismo sentimental y arraigado, aunque nunca mítico; a un progresivo distanciamiento asqueada de tanta violencia. También las luchas por el control del euskera y por convertir la lengua en una fuente de ingresos económicos.

Y junto a ello su militancia en diferentes causas. Las ikastolas, el fórum feminista Maria de Maeztu, la revista Muga, los grupos antitaurinos, la génesis del Koldo Mitxelena, SOS Balkanes… y todo ello sin abandonar nunca la labor de Auñamendi.

En definitiva una vida extensa y repleta de hitos. Interpretaciones que se podrán compartir en mayor o menor grado, pero que desde luego abarcan un periodo importantísimo de los últimos años de la historia de Euskadi y que nos permite descubrir entre otras anécdotas jugosas a un joven Xabier Arzalluz abogando por una Euskadi socialista y los loops ideológicos de buena parte de la elite cultural vasca.

Para terminar al hilo de la lectura de esta biografía, en diversas ocasiones la autora califica los últimos años del franquismo como años libertarios… Se refiere claro esta a quienes en ese momento forman parte del núcleo de oposición, en el que todos los días futuros se prevén felices y dulces. Sin embargo y en contraste, son prácticamente nulas las referencias a la presencia del movimiento libertario vasco ni durante la guerra, ni en la inmediata posguerra, ni en el fin del Franquismo y la Transición. Ni siquiera en sus reflexiones como historiadora en la enciclopedia de Auñamendi…. A lo sumo alguna referencia a alguna aportación hecha por Jiménez de Aberasturi y a la ejecución de Puig Antich. Curiosamente en las últimas páginas vuelve a aparecer alguna reflexión personal sobre los movimientos anti y el anarquismo como posible horizonte futuro con el que volver a ilusionarse.

En definitiva, un repaso personal de un testigo observador de las últimas décadas de la historia de este pequeño país, Vascolandia en jocosa denominación de la autora, tan complejo y plural. Se podrá discrepar, pero no negar que están escritas de manera sincera y directa. Amenidad e interés garantizado en este libro que le ha valido a la autora el Premio Euskadi 2014 de literatura en castellano.

jueves, enero 08, 2015

Nietzsche, un estimulante comic



Me ha parecido adecuado en un día terrible como el de hoy, en que 3 fanáticos han intentado inútilmente acabar con la libertad de expresión asesinando a 12 personas en la redacción de una revista satírica de París el dedicar unas líneas a una persona que dedicó lo mejor de su capacidad intelectual a combatir el daño que la idea de Dios, sobre todo de un Dios único, bajo cualquier apariencia o denominación, ha causado en el desarrollo de la sociedad humana.

Me refiero a Friedrich Nietzsche y para recordarlo creo que nada mejor que el extraordinario comic que idearon Michel Onfray y MaximilienLe Roy. Tanto Onfray como Le Roy son viejos conocidos en este blog. Dos libertarios de pro, cada uno en su campo, el pensamiento o la ilustración, que llevan años ofreciendo reflexión y creatividad.

Sobre Onfray poco hay que decir. Es uno de los filósofos más estimulantes de los últimos años. Y quizás el pensador libertario más interesante del momento. Aunque es cierto que en los últimos años han surgido algunos otros autores interesantes en esta órbita, a los que quizás pronto habrá que dedicar algunas líneas. 

Onfray es un profundo conocedor de la obra de Nietzsche y en su guión para este comic, se recoge el devenir del filósofo alemán tanto en lo personal como en lo ideológico. Es una buena biografía, sintética, como no podría ser de otro modo, pero que sintetiza buena parte de su acervo ideológico. Su admiración inicial por Schopenhauer y Wagner, de quién luego se apartaría. A su entender en Parsifal, el genial compositor (quien por cierto también atravesó una época libertaria e incluso de amistad como Bakunin) se habría arrodillado ante la cruz. Sus ideas fuerza, confusas pero potentes y estimulantes, de eterno retorno y voluntad de poder. Su anticristianismo, extensible a cualquier Dios que quisiera ser considerado como el único y verdadero. El superhombre que es capaz de aceptar su irracionalidad para poder ser feliz y único. El hedonismo como única salida. En definitiva un corpus ideológico que convirtió a este hombre de frágil salud, en un pensador extraordinario que todavía despierta admiración y porque no decirlo también pánico según cuál sea el espectro ideológico desde el que se le explore.


Y paralelo a esa oferta reflexiva, su triste vida, excelentemente reproducida y sugerida por las ilustraciones de Le Roy. La muerte de su padre cuando era un niño, la presión religiosa de su madre, su distanciamiento de su hermana seducida por las ideas de supremacía aria. Ideología que también trato de apropiarse del corpus ideológico de Nietzsche. Su fracaso como escritor y pensador en vida, su dificultad para empatizar con el sexo opuesto, su deriva hacia la locura. Todo ello aparece turbiamente representado en las viñetas de Le Roy, pero cristalinamente visibles para quien se embarque en la lectura de este gran comic.

En definitiva, la vida de uno de los grandes filósofos de la civilización occidental y principal crítico de esta misma civilización. Un Nietzsche cuyo patrimonio ideológico y cultural quedo para su desgracia bajo control de una hermana que trato de manipular sus escritos para acercarlo lo más posible a su triste ideología y enterró a su hermano bajo la sombra de la misma cruz que tanto criticó en vida. 

Un pensador libre, con peligrosas ideas e inquietudes, como reflexionar sobre qué grado de verdad puede soportar el hombre.

jueves, diciembre 04, 2014

Libre Pensamiento, nº 80

Ya está en la calle el número 80 de la revista libertaria Libre Pensamiento correspondiente a Otoño de 2014, con el siguiente sumario:

- Editorial. Actuar a golpe de encuestas.

Dossier: Nuevos derechos, para nuevas situaciones.
- Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP): utopía de las corporaciones multinacionales, distopía de las y los trabajadores y la ciudadanía. José Anastasio Urra
- Cómo desmantelar el Estado social y democrático de Derecho en sólo diez pasos. María Eugenia R. Palop
- El derecho humano al agua y el reto de la gestión pública participativa. Pedro Arrojo
- ¿Estamos hechos para vivir en común? Paco Puche
- Austeridad y mecanismos de protección de derechos económicos, sociales y culturales. Paula García Pedraza

Miscelanea
- Informe sobre el trabajo esclavo en España durante la dictadura franquista. José Luis Gutiérrez Molina
- FIAT: La “Via Marchionne”. Reforma laboral y explotación científica. Heriberto Tella
- 35 años de Ley Penitenciaria: nada que celebrar, mucho por recordar. Cesar Lorenzo
- Mediocracia. Cuando la opinión pública deja de ser la opinión publicada. Rafael Cid
- Crónica de una denuncia ininterrumpida durante año y medio por la escuela pública y laica. Antonio Aramayona
- Futbol: deporte rey de la especulación inmobiliaria. J. Bartolomé, R. Calvo, R. Córdoba, C. Fernández, H. Flórez, Mª Ángeles Nieto y G. Sánchez.
- Femen. El cuerpo, el primer poder. Llum Quiñonero

Reflexión compartida.
- Grito en el eco. Jorge Riechmann
- Cómic. Alfon. Koe
- La Cecilia. Alberto Carmona
- Fotografía. David Fernández.
- Libros. La filial del infierno en la Tierra. Joseph Roth. Laura Vicente.

En total 108 páginas en Din-A4, por 6€.

Salud y buena lectura.

jueves, noviembre 27, 2014

Stiff Little Fingers, sin vuelta atrás

En pleno apogeo del punk en Euskadi uno de los grupos foráneos que más trascendencia alcanzó entre nosotros y nosotras fueron Stiff Little Fingers.Sin duda, les ayudó aquella versión que Kortatu hizo del Doesn’t make it all right, aunque curiosamente los creadores originales del tema habían sido The Specials. Pero claramente Kortatu había versionado hasta el último detalle la adaptación que S.L.F. publicó en Nobody’s hero.

Es normal entonces que cuando S.L.F. visitaron Euskadi por primera vez, el polideportivo de Arrasate a punto estuvo de reventar en un concierto que fue memorable y probablemente uno de los hitos del punk en Euskadi. Junto a otros pocos conciertos de otras bandas internacionales de pegada como Exploited y U.K. Subs en Ermua o Cockney Rejects y Peter & the test tube babies, con Soberphobia recién editado, en la misma localidad bizkaina.

El caso es que S.L.F. regresaron de nuevo a Euskadi unos años después, pero las aguas ya habían comenzado a retroceder. Tuve oportunidad de volver a verlos de nuevo por ejemplo en Oiartzun en la misma sala que una semana después se hundiría su suelo en un concierto de Bad Religion en lo que pudo ser una catástrofe. Tengo curiosamente mejor recuerdo de ese segundo concierto de Oiartzun que del de Arrasate, pues en el primero era tanta la cantidad de gente aglomerada que la atmosfera era asfixiante y el sonido fue bastante deficiente.

A lo largo de su trayectoria S.L.F. han grabado un buen número de trabajos y todos han estado a buen nivel. No sólo los míticos Inflammable Material, Nobody’s hero y Go for it. Por ejemplo y sobre todo Flags & Emblems, del que se dice que es la última grabación en la que participó Rory Gallagher, o Get a life,  son dos buenos discos sw mediados de los 90. Desde entonces entre una y otra recopilación editaron algunos discos nuevos de los que no tengo muchas referencias, la verdad.

El caso es que ayer miércoles día 26, S.L.F. regresaron a Bilbao para presentar su último trabajo: No going back. Disco del que se ha escrito que se ha financiado mediante crowfunding y la cantidad necesaria para sacarlo adelante se recaudo en tan sólo 12 horas. El caso es que como no podía ser de otra manera nos acercamos a Bilbao para escuchar que podían ofrecer S.L.F. en 2014 y salimos satisfechos.

Del nuevo disco tocarían unos 3 ó 4 temas. Pero como siempre empecemos por el principio. Como su gran disco en directo, See you up there, la sintonía de inicio fue el Go for it y desde el principio la banda quiso meterse al público en el concierto y todos sus temas míticos fueron cayendo uno tras otro. Casi sería más fácil decir cual se dejaron en el tintero así que diré que personalmente solo eche a faltar una gran canción como Fly the flag y Jhonny was y la verdad que ahora mismo, 24 horas después, tengo dudas de si tocaron o no el Gotta Gettaway, porque todas las demás: Suspect Device, Nobody’s hero, Alternative Ulster, Tin soldiers, Wasted life, Barbed wire love, Roots Radicals Rockers & Reggae, Doesn’t make it all right y un largo etcétera estuvieron allí para hacer las delicias del público.

Lo mejor de todo fue comprobar que traían un set trabajado y que lo desarrollaron a la perfección, que la garganta de Jake Burns se mantiene en perfecto estado y que aunque por el camino se han quedado algunos de los míticos componentes de la banda como Henry Cluney o que quien fuera miembro de The Jam, Bruce Foxton ya no es el bajista de la banda, curiosamente ha sido sustituido  por el bajista original Ali McMordie. También el sonido estuvo a gran altura y hubo tiempo para el recuerdo a The Clash y a Joe Strummer en especial.

Para terminar un buen concierto y la oportunidad de reencontrarse con Stiff Little Fingers, una de las bandas que ha escrito algunas de las mejores canciones del punk internacional.

domingo, noviembre 23, 2014

The Nomads en Donostia, por encima de las adversidades

Ayer nos acercamos a Donostia para disfrutar de nuestra cita casi anual con The Nomads. A estas alturas ya poco hay que escribir, al menos en este blog, sobre la veterana banda sueca. Buenos temas, actitud, entrega, poderosos riffs, simpatía… todas estas cualidades y muchas más se presuponen en un concierto de The Nomads. Así que es necesariamente satisfactorio cumplir con el ritual de acudir a uno de sus conciertos.

Entrando en Intxaurrondo y desconociendo a dónde tenemos que dirigirnos para encontrar la casa de cultura  de Larronetxe, en la que se celebra el concierto, preguntamos a un taxista hacia donde tenemos que dirigirnos. Amablemente nos indica que en cuanto nos “empotremos literalmente” con el cuartel que tristemente hizo famoso el general Galindo, giráramos a la izquierda. De camino a “empotrarnos”, nos encontramos con un grupo de personas que avanza por una plaza. Es la formación de The Nomads al completo. Parece una buena señal de lo que nos espera.

Y sin embargo, ayer apareció una circunstancia inesperada. La garganta de Niklas Vahlberg no está a la altura. Tras abrir con Miles away él mismo se encarga de aclarárnoslo. La juerga y el esfuerzo de la noche anterior en Valencia han pasado factura. Sus cuerdas vocales están exhaustas y en varios tramos del concierto apenas si puede recitar las letras de las canciones. Parece que todo va a venirse abajo. Quizás otra banda hubiera cancelado el concierto o el público se lo hubiera reprochado; pero ayer las debilidades se convirtieron en oportunidades. La banda se entregó con denuedo a hacernos disfrutar. El público le reconoció el esfuerzo y optó por disfrutar del concierto. Las 200 o 300 personas que acudimos valoramos por encima de todo la profesionalidad y el sacrificio, y si no se podía disfrutar de unos Nomads en plenas facultades, disfrutamos de lo que podían ofrecernos, entrega, clase y tesón; presuponiendo lo que podría haber sido si la banda hubiera estado al 100%.

Y en este punto de esta desordenada crónica, regresemos al inicio. Cuando nos enteramos que The Nomads tocaban en Donostia, leemos que los teloneros serán Petti ta Etxeko Uzta. Inculto reconocido, sé que Petti tiene una larga carrera como músico, pero siempre le he relacionado más, desconozco el motivo, con una faceta de solista y música más intimista. Así que me sorprende verlo incluido en un cartel junto a la enérgica banda sueca. Pero siempre hemos defendido el mestizaje y pensamos que es una buena oportunidad para descubrir que es lo que hace actualmente el músico de Bera. Primera sorpresa, el concierto de Petti es una verdadera bomba y sus canciones acompañadas de Etxeko uzta suenan poderosas, eléctricas, vigorosas, con guitarras acidas y que golpean directamente en el pecho y en el cerebro. Desde luego con una propuesta como esta, Petti está capacitado para tocar con The Nomads o con cualquier otro grupo de rock poderoso. Solos afilados, grandes temas, slide guitars, voz potente, canciones rabiosas. Petti y su banda ofrecen un concierto extraordinario. Y por si fuera poco su sonido, como luego podremos comprobar, es extraordinario. Mucho mejor, por cierto, que el que luego tendrían The Nomads.

Así que para empezar una más que grata sorpresa y una autoreflexión necesaria y esperanzadora: afortunadamente al lado de casa tenemos grandes músicos, aunque en nuestro debe hay que apuntar que la rutina o las prisas nos hacen dedicar poco tiempo a descubrir nuevos grupos. Y no será porque Petti no tenga una trayectoria. En cualquier caso disfrutamos con su concierto y me conjuro para dedicarle un tiempo futuro a descubrir su propuesta. En definitiva hicieron un muy buen concierto y me encantaron.

Regresemos a The Nomads. Reseñado el principal problema, que es la fatigada garganta del vocalista. Todo lo demás fue una fiesta. The Nomads aunque sonaron peor que Petti se entregaron al espectáculo. El público, adulto, disfrutó de lo lindo y en las primeras filas convirtieron el concierto en un jolgorio. El grueso de la actuación estuvo marcado por los temas del esplendido Solna…. Aunque no faltaron canciones anteriores como Crystal ball y por supuesto algunas de esas canciones de The Nomads que han marcado una época como Bad vives, Primordial Ooze o Don’t kill the messenger; versiones, Sixteen forever… Y como no puede ser de otra manera extrañamos otras grandes canciones como Bangkok o Fire & Brimstone. Pero todo no se puede tener.

El simpático Hans Ostlund cantó 3 composiciones para dar tregua a la garganta de su compañero mientras hacia sus particulares gestos al sacar chispas a las cuerdas de su guitarra y todo la banda creo que se sintió emocionada por el calor que recibió del público que lejos de reprocharle sus problemas, se dedicó a hacer del concierto un ritual y lo consiguió incrementando el feeling hasta el mismo punto final del concierto.

Así que recapitulando. The Nomads no pudieron estar al 100%, pero se entregaron y fueron creciendo al ver que el público no les reprochaba nada si no que quería disfrutar. Descubrimos a Petti, que dio un concierto redondo y de paso una coqueta sala para conciertos de pequeño o medio formato que personalmente son los que más me gustan. Así que noche redonda en Intxaurrondo.

Antes de irnos y con la sonrisa en la boca nos compramos un single de edición limitada editado específicamente para esta gira estatal con Hangman’s wall y Fine fine line. Y por supuesto cuando The Nomads regresen a Euskadi, ahí estaremos……

miércoles, noviembre 19, 2014

El sueño de Meteor Slim, la tristeza profunda del blues

Podríamos decir que todo en este comic es un acierto. Desde las preciosas ilustraciones en blanco y negro, con esa indefinición entre el borrón y el difuminado; esquemáticas en muchas ocasiones, pero repletas de delicadeza en otras. La dura historia del joven músico negro del Sur de los EE.UU. que pretende triunfar con su guitarra cuando en Europa está a punto de desatarse la II Guerra Mundial. El mezclar personajes reales y míticos de la historia del blues como Robert Johnson o Jhonny Shines que se entrecruzan con la vida de nuestro irreal perdedor: Meteor Slim, quien curiosamente dice llamarse Edward Ray Cochran como el famoso músico blanco que está a punto de nacer. No es la única usurpación de nombre que el lector que decida sumergirse en este gran comic de Frantz Duchazeau encontrará en el trascurso su lectura.

Pero el lector encontrará más elementos que convierten la lectura de este álbum en un placer. Como la guía de viejos temas que se reseñan en el desarrollo de la historia para poder escucharlos mientras se disfruta de cada viñeta. Ahí aparecen temas de Robert Johnson o J. B. Lenoir, y también otras pequeñas joyas del blues del delta como la sumamente pornográfica Shave’em dry interpretada por Lucille Bogan.

En definitiva un pequeño compendio de grandes temas clásicos de blues que para un neófito como el que esto escribe ha convertido este Sueño de Meteor Slim en una gran compañía para este invierno que trata de enfriar nuestras casas. Y la historia, claro, triste como no puede esperarse otra cosa de un gran blues. Una pequeña obra maestra.

viernes, octubre 31, 2014

Colectividades libertarias en España, una oportunidad de futuro

En estos momentos tan difíciles que atravesamos como sociedad, se hace más patente si cabe la necesidad de buscar una alternativa de organización y de modelo de vida que acabe con el desorden que nos oprime y amenaza con empujarnos a situaciones del todo indeseables.

Es cierto que las alternativas son difíciles y lo son por dos motivos. El primero, porque estas no se explicitan o no parece haber quien sepa hacerlo de manera clara y convincente. Y el segundo, y quizás el más difícil de solventar, porque incluso en esta difícil y dura situación que atravesamos tampoco una mayoría social parece apostar por una alternativa diferente. Digamos pues que es como la pescadilla que se muerde la cola. Parece no existir alternativa y la sociedad por muy golpeada que esté, tampoco parece interesada en buscarla.

Estudiar los motivos que nos han llevado a esta realidad de sociedad en descomposición y de apatía ciudadana sería largo y costoso, aunque algunos de los motivos se nos antojan bastante simples.

En cualquier caso, si que puede ser momento para mirar hacia atrás y reconocer el valor histórico de ejemplos anteriores y quizás también la posibilidad de utilizarlos como referencia o modelos a seguir o en los que inspirarse, salvando la distancia temporal y la consecuente evolución social.

Es por esto que quisiera traer hoy aquí un interesantísimo libro del militante libertario francés, aunque podríamos decir que español de adopción, Gastón Leval: Las colectividades libertarias en España.

Es este un libro sugerente, interesante, documentando, bien escrito y muy ameno. Y lo que cuenta es todo un modelo alternativo de organización social, económica y humana. Las colectividades que los libertarios españoles, pero no sólo ellos, desarrollaron en un periodo tan difícil como la Guerra Civil Española, podrían ser hoy un ejemplo en el que mirarse, buscando esa alternativa que se nos antoja cada día más necesaria.

Sobre las Colectividades se ha corrido un tupido velo por parte de la historia, por muchos motivos. Pero quizás el más importante es porque a sus poderosos enemigos ideológicos, a derecha e izquierda, les asustaban y porque probablemente hoy continúan haciéndolo. Y de esta manera hemos llegado a la situación actual, en la que la mayoría de la gente ni siquiera ha oído hablar de ellas y quienes alguna vez han escuchado algo, creen que fue cosa de cuatro aldeas en Aragón o Levante.

Y lo cierto es que la realidad es bien diferente. Sólo en Aragón las colectividades organizaron más de 300 mil personas. En Levante es donde según el autor se realizo la obra de construcción libertaria más amplia y completa. Así en 1937 existían 340 colectividades agrarias en esa zona, y en 1938 se alcanzó la cifra de 900. El 40% de la población agraria participaba de las colectividades libertarias. En el 78% de las localidades existió una experiencia colectivizadora. Y estas cifras sorprenden todavía más si tenemos en cuenta que es en Valencia donde residía el Gobierno de la República. En Castilla en el plazo de 1 año y medio se establecieron 300 colectividades. Y en Cataluña, eminentemente industrial, se socializó el agua, el gas, los tranvías, el ferrocarril, los servicios sanitarios. Grandes ciudades de miles de habitantes vieron como su industria se colectivizaba con excelentes resultados y Leval detalla en este precioso libro los ejemplos de L’Hospitalet, de Rubí y muchas otras. Podemos además emocionarnos leyendo los estatutos y experiencias de pueblos como Mas de las Matas y otros muchos que el autor detalla en sus páginas.

Y lo mejor de todo es que este experimento social sin parangón se baso en la cooperación de personas libres e iguales. Que buscaron colaborar y no competir para alcanzar una vida mejor para todos y lo hicieron siendo protagonistas de su propio cambio. Fueron conceptos como los de justicia social, trabajo solidariamente organizado, fraternidad activa, goce igualitario de los bienes producidos los que marcaron el modo de organizarse y lo hicieron exitosamente en condiciones muy duras, como son las de hacer frente a una guerra.

Pero el libro de Leval no es una mera recopilación de experiencias. Hay un trabajo minucioso de reflexión. De estudio económico, histórico, geográfico, sociológico, político, estadístico de la realidad de la España previa a esos años. Para argumentar cual era la situación y porque era necesario cambiarla.

También hay reflexiones interesantes en lo político. Como el relativizar la importancia del revolucionarismo romántico y la importancia de la obra constructiva, simple y llana de la revolución; porque es la practica la que construye la verdadera revolución anarquista y no los discursos ni las acciones heroica. Hay por lo tanto también autocritica y como no puede ser de otra manera una defensa encendida, racional y argumentada del proceso revolucionario que protagonizaron las mujeres y hombres libertarios.

Y una idea ronda todo el libro, que quizás el éxito de la revolución fue lo que término por conjurar a todos los enemigos de esta revolución integral para aniquilarla.

En cualquier caso queda su experiencia para probar que otro modelo de vida más justo, más humano, más libre y más eficaz es posible. Ojala algún día, con las variaciones que sea necesario por la simple fuerza del paso del tiempo, seamos capaces de imitarlo. Quizás en ello vayan las posibilidades de futuro de una buena parte de nuestra sociedad.

En cualquier caso quisiera destacar el valor intrínseco de esta obra de Leval incluso para quienes no compartan las ideas que el defienden. Aquellos a quienes guste la historia, la sociología política y económica creo que disfrutarán enormemente leyendo este libro que por otra parte es fácilmente accesible a través de la red.

miércoles, octubre 29, 2014

Americanah, una grata sorpresa

No estoy muy acostumbrado a leer literatura étnica. Ni siquiera sé si este es un calificativo adecuado en este caso, o si se puede calificar de esta manera algún tipo de literatura. Pero lo cierto es que entre varios libros que estaban frente a mí, me llamó la atención Americanah, con ese subtitulo en su portada Una novela sobre el amor, la raza… y el pelo afro.

Ojeando la solapa descubrí que americanah es el término burlón con el que los nigerianos se refieren a quienes han pasado una temporada en Estados Unidos y regresan con aires de superioridad. No sé mucho sobre la realidad de África. Tampoco sobre nada sobre Nigeria. Ni sobre la literatura africana actual. Por no saber, no sabía si Chimamanda Ngozi Adichie era una chica o un chico. Pero lo cierto es que África está ahí. A nuestro lado. Nigeria también y hay un montón de personas originarias de allí viviendo con nosotros. Así que me dije, bueno, puede ser una oportunidad para aprender algo.

Y la verdad es que Americanah ha sido para mí un grato descubrimiento. Rica a nivel literario y casi más interesante como fuente de información sobre una realidad cercana, pero a la vez muy lejana. Lo cierto es que literariamente tiendo a pensar que, en cuanto a estructura, es el tipo de novela que se aprende a escribir tras asistir a un buen curso de escritura creativa. Es decir, dinámico, equilibrado, con los oportunos saltos; pero quizás un poco demasiado al pie del canon de la literatura en serie actual. Pero eso sí, la humanidad de lo que cuenta, lo interesante del analisis sociológico (quiero creer creer que muestra magníficamente la realidad de una gente y un país) la convierten en una gran novela. Los anhelos y sueños de la gente corriente, independientemente de su condición economica, su raza y su origen.

En todo momento lo que cuenta es creíble y llega al lector. Emociona, entretiene, atrapa. Tanto la primera parte con una Nigeria en manos de militarotes, empobrecida y corrupta. El análisis de la realidad estadounidense desde la perspectiva de una recién llegada. Alguien que se da cuenta que es negra cuando llega a los EE.UU. y todos, racistas y antirracistas, se empeñan en recordárselo. La dureza de ser emigrante sin papeles en el Reino Unido. Y el regreso a la nueva Nigeria. Enriquecida, tierra de oportunidades, pero igual de corrupta y exhuberante.

Para mí sin duda el análisis de cada lugar y momento en los que se ubica la acción es lo mejor de la novela. Pero también hay una historia personal. Una bonita y dura historia de amor entre Ifem y Obinze. Una historia de amor que nace, que crece, que se deshace y que vuelve a rehacerse sin saber muy bien cómo terminará. Y eso es lo que resuelve la última parte de esta destacada novela, cuya lectura me ha producido placer e inquietud, curiosidad y reflexión al mismo tiempo. 

Habría muchas más cosas de esta novela sobre las que opinar, pero creo que con esto es suficiente. una muy grata sorpresa. Americanah