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sábado, abril 19, 2014

Gabriel García Márquez in memorian


Estos días nos ha abandonado un gigante de las letras. Probablemente todo lo que se diga sobre García Márquez será poco.

Cómo no acordarse en estos momentos de obras como Cien años de soledad, un derroche estílistico, imaginativo y de creatividad; o de otros títulos mágicos como El general en su laberinto o Relato de un naufrago y tantas obras míticas.

Pero yo, hoy, aquí, quisiera recordarlo por un pequeño cuento que aparece en sus Doce cuentos peregrínos. Una pequeña delicia, repleta de delicadeza y ternura como es María dos Prazeres. Esa prostituta que escribe con carmín el nombre de Durruti en la lápida que el fascismo ha tratado por todos los medios de dejar en el anonimato, pensando que borrando los nombres puede borrar las ideas y los sueños.

Son días tristes para la literatura, pero suerte de quien puede pasar a la posteridad dejando tras de sí una obra como la Gabriel García Márquez.

¡Qué la tierra te sea leve!

lunes, febrero 03, 2014

Philip Seymour Hoffman, in memorian

Ayer a última hora de la noche se conocía la noticia de que el prestigioso actor Philip Seymour Hoffman había fallecido en su domicilio a los 46 años de edad. Era sin duda uno de los mejores actores contemporaneos. 

Al parecer falleció por un sobredosis de heroina. Se demostraba así, una vez más, que también aquellos que nos ayudan a soñar, necesitan de elementos externos para hacer frente a sus vidas. 

Para el recuerdo quedarán sus interpretaciones en películas como Antes de que el diablo sepa que has muerto, Los idus de Marzo, El último concierto o The Master.

Que la tierra te sea leve, Philip.

lunes, julio 29, 2013

J. J. Cale, in memorian

Ayer domingo un obituario rompía la monotonía estival. J. J. Cale había muerto de un ataque al corazón, tal y como, al parecer, vivió: al margen de lo divino y lo humano, en la intimidad y sin grandes movilizaciones en los medios de comunicación.

No soy un gran conocedor ni analista de su música. Imagino que como muchas otras personas disfrutaba con su blues lento, suave; que parecía mecerte mientras lo escuchabas y su voz sosegada. Su guitarra plácida, para nada agresiva; siempre tranquilizadora navegaba plácidamente por canciones breves y siempre preciosas.

Aunque pasará a la historia por haber compuesto canciones como Cocaine o After midnight, y haber influenciado profundamente a Eric Clapton o los primero discos de bandas como Dire Straits; personalmente sus composición mas evocadoras para mi gusto eran Carry on y City girls, donde parecía dejarse arrastrar más por la prisa y su guitarra pura y limpia nos trasladaba a algún atardecer sentado con una cerveza en la mano y disfrutando de la puesta de sol.

En su página web hoy solo luce un brevísimo epitafio en el que se puede leer que no se necesita dinero, pero que dado que era un gran amante de los animales se le puede recordar haciendo una donación a la organización protectora de animales que cada cual desée.

Poco más tengo hay decir. Ha muerto un gran músico; J. J. Cale. ¡Que la tierra le sea leve!

miércoles, noviembre 18, 2009

Eladio Villanueva, in memorian


Cuando inicié este blog sabía que escribiría algunos obituarios. Nunca pensé que me tocaría escribir el de Eladio Villanueva. Mentiría si dijera que fui su amigo. No obstante, tuve la oportunidad de encontrarme con él en varias ocasiones a lo largo de los años. Algunas veces sólo intercambiamos algunas palabras. Otras tuvimos más tiempo para conversar, exponer opiniones, debatir, reflexionar, especular.
Siempre me llamó la atención el trato que me dispensó en cada una de de esas ocasiones desde la primera vez que me encontré con él. Parecía que fuéramos amigos de toda la vida y que hubiéramos compartido miles de peripecias. Ahora al leer otras reflexiones sobre su vida, sé que era una sensación bastante común entre todas las personas que le frecuentaron. Desde luego Eladio era una persona humana, abierta, propensa al contacto, algo que contrastaba con su enorme corpulencia.
Su desaparición ha supuesto una gran perdida para todos los que le conocimos y para la organización a la que dedicó toda su vida militante: la CGT. Allí empezó desde abajo, como debe de ser, como ferroviario y llego a ser Secretario General durante un buen puñado de años. Tuvo además el valor de abandonar ese puesto cuando consideró que ya había cumplido su etapa, de motu propio.
Antes, durante y después de esos años viajó por todo el país (y por todo el planeta) para tratar de plantar una simiente, de proteger un esqueje, o de visitar un árbol ya vigoroso del sindicato.
Desde luego su trabajo tiene bastante que ver con la situación a la que CGT ha llegado como sindicato honesto y combativo. Los males que el anarcosindicalismo padece en la península no los pudo remediar Eladio, ni podrían hacerlo cien personas dotadas de su misma voluntad arrolladora. Esos problemas sólo los pueden resolver todas las personas que militan en sus distintas fracciones poniendo el empeño necesario en resolver una ruptura que dura ya demasiados años.
Si eso se logrará, sin duda el sueño libertario de Eladio estaría muchísimo más cerca.
¡Qué la tierra te sea leve!