En cualquier caso la obra de Uribe es una gran novela que lo mismo podría ser un largo reportaje, una investigación histórica o una biografía familiar novelada. Es cierto que es la epopeya vital de una familia muy ligada al nacionalismo vasco, pero buena parte de los hechos que narra podrían ser aplicados a cualquier otra familia de cualquiera de las otras ideologías que sufrieron la crueldad de la derrota tras la Guerra Civil española y la barbarie de 40 años de dictadura encabezada por el General Franco.viernes, diciembre 30, 2016
"La hora de despertarnos juntos", bella novela de Kirmen Uribe
En cualquier caso la obra de Uribe es una gran novela que lo mismo podría ser un largo reportaje, una investigación histórica o una biografía familiar novelada. Es cierto que es la epopeya vital de una familia muy ligada al nacionalismo vasco, pero buena parte de los hechos que narra podrían ser aplicados a cualquier otra familia de cualquiera de las otras ideologías que sufrieron la crueldad de la derrota tras la Guerra Civil española y la barbarie de 40 años de dictadura encabezada por el General Franco.miércoles, septiembre 28, 2016
"La ley del menor", Justicia y Sentimientos
¿Cuales son esas virtudes? Por un lado, un indudable dominio de la prosa, que en general hace que la lectura sea reconfortante, y eso que en ocasiones la trama, mínima, pero muy centrada en el mundo judicial se vuelva densa.lunes, marzo 14, 2016
"Todos somos Albert Camus", recordando a un rebelde
A través de las intervenciones de Camus podremos encontrar pautas sobre su pensamiento. Esa apuesta por el humanismo, la libertad y el concepto de rebelión. Soy rebelde, luego existo.viernes, noviembre 20, 2015
"Mujer de barro", una novela desconcertante
Pero, como es habitual, no había tenido la oportunidad de cruzarme todavía con ninguno de sus libros. Así que había llegado la hora de resolver este pequeño desencuentro. Y así cayó en mis manos Mujer de Barro (Alfaguara 2013), para acabar de una vez por todas con una pequeña parte de mi desconocimiento generalizado.miércoles, noviembre 11, 2015
"Gran cabaret", floja narrativa
Sentía interés por acercarme a la narrativa de David Grossman desde que conocí el hecho de que es firme partidario de una negociación de paz entre Israel y Palestina yde que su postura antibelicista se incrementó tras la muerte de su hijo Uri en combate en el Sur del Líbano.Se unía así a otros intelectuales opuestos a la violencia que su país ejerce contra Palestina, como el también escritor Amos Oz.
La llegada a las librerías y a las bibliotecas de Gran Cabaret, su última novela, me ha ofrecido la posibilidad de conocer la literatura de Grossman y lamento decir que no ha conseguido conmoverme. Y escribo conmover porque en principio la historia va de eso. De conmover y de sentimientos. Un humorista sale al escenario para tratar de animar la noche del público. Pero algo sucede que le empuja a ir abandonando el humor para centrarse en un aspecto pretérito y doloroso de su vida que ira narrando gota a gota al respetable.No sé discernir muy bien si se trata de un plan preconcebido, pues se preocupa de invitar al espectáculo a un amigo de la infancia con el que había perdido el contacto; o una situación que se le escapa de las manos; ya que el suceso en si sobrepasa la relación y el reencuentro con este antiguo conocido.
Hay un inicio interesante en la narración, porque desconocemos por dónde va a derivar la velada y porque el propio conocido del humorista, una antigua autoridad judicial, desconoce el hecho por el que el interprete ha recuperado el contacto y se muestra tan interesado en que acuda al acto.
Se abre así una expectativa que no termina por cumplirse y la lectura poco a poco va dilatándose más y más sin que se presente ningún hito que rompa la situación. Y sin que, como lector, logre empatizar con el drama personal del protagonista, por más que éste exponga su drama en público sin ningún pudor. Por supuesto, hay elementos interesantes, pero están casi más presentes en las notas de color, en la idiosincrasia de la sociedad israelí, en el pasado reciente con la creación del país por una masa proveniente de diversos lugares, las consecuencias del H
olocausto, la relación con las fuerzas armadas; pero como digo están más en los aspectos periféricos de la narración que en la trama central.
En definitiva una huida hacia adelante y una novela a mi entender fallida en buena parte. En cualquier caso habrá que darle otra oportunidad al autor.
viernes, febrero 27, 2015
La Verdad, literatura existencial de corto recorrido
Es un libro correcto, mínimo, que desiste, conscientemente, de entrar al fondo de un análisis sobre las relaciones interfamiliares y los problemas del pasado. De estructura trabajada y correcta, tiene a mi entender un deje de escuela de escritura; en el sentido de que quizás todo es demasiado previsible, tanto en la forma narrativa (varias voces alternadas, capítulos breves, las dos historias que avanzan de manera conjunta para finalizar a la vez, el intento de utilizar la música para calificar épocas, etc.) como en el fondo estilístico (la nieta que investiga, la protagonista difunta que sufre el desplante de su amante y el robo de sus aventuras, la abuela enferma y próxima a la muerte, el abuelo artista, la madre médica, etc.).miércoles, octubre 29, 2014
Americanah, una grata sorpresa
Ojeando la solapa descubrí que americanah es el término burlón con el que los nigerianos se refieren a quienes han pasado una temporada en Estados Unidos y regresan con aires de superioridad. No sé mucho sobre la realidad de África. Tampoco sobre nada sobre Nigeria. Ni sobre la literatura africana actual. Por no saber, no sabía si Chimamanda Ngozi Adichie era una chica o un chico. Pero lo cierto es que África está ahí. A nuestro lado. Nigeria también y hay un montón de personas originarias de allí viviendo con nosotros. Así que me dije, bueno, puede ser una oportunidad para aprender algo.viernes, septiembre 26, 2014
La ira de los ángeles, una novela solvente
Porque en la sorpresa radica buena parte de la gracia de la novela. Si hacemos un resumen rápido podríamos decir que es una novela negra de manual entremezclada con una buena dosis de sucesos y personajes sobrenaturales. En la solapa de la edición de Tusquets comparan a Connolly con Stephen King, pero yo diría que Connolly escribe mejor y que la trama se centra más en otro nivel de terror, si es que terror es la palabra a utilizar.jueves, junio 19, 2014
Personas como yo, brillante novela de disección personal y colectiva
En literatura contemporánea es posible que esto no me sucediera a este nivel desde que leí Libertad de Jonathan Franzen. Sin duda esta novela de John Irving cumple las expectativas que los lectores consecuentes esperan, pero yo aunque conocía su figura literaria he de confesar que nunca había leído ninguno de sus novelas, pero Personas como yo se ha convertido en la compañera perfecta de una semana de asueto en este mes de junio.martes, noviembre 05, 2013
El sermón sobre la caída de Roma, literatura filosófica... pero no tanto
Aunque en el título la he calificado como literatura filosófica, también lo he matizado; pero ese matiz en ningún caso quiere hacer resaltar un demérito. Al contrario, El sermón sobre la caída de Roma es una novela muy bien escrita. Con un estilo denso y poderoso, extraordinario dominio del lenguaje y el vocabulario. Muy bien matizada en cada una de sus líneas. Certera hasta la extenuación en ocasiones. En ese sentido, el no tanto; más que un matiz es un halago, puesto que la novela también tiene una elaborada trama. Es decir, no es un mero ejercicio estilístico. Aunque desde luego estilo tiene y mucho. Quizás no el más elegante, pero si desde luego muy trabajado. El estilo que puede aportar un escritor aplicado y consciente de su capacidad. Quizás no un grandisimo escritor, pero si un escritor dotado.viernes, mayo 10, 2013
Memoria de unos ojos pintados, memoria de una derrota completa
Lluís Llach ha dejado muchas grandes canciones para el recuerdo. Ahora tras leer la que es su primera novela, Memoria de unos ojos pintados, puedo decir que el estilo elegante que preside sus composiciones también está presente en su literatura, pero el resultado global dista de estar cerca de su capacidad musical.En cuanto a la homosexualidad se presenta una forma natural de descubrirla y vivirla y también la maldad que puede provocar en quien es incapaz de aceptarse tal cual uno es. En ese sentido la descripción de ambiente y crudeza en el capitulo final lo convierten en uno de los mejores del libro.
jueves, agosto 04, 2011
Suave es la noche

¿Qué es lo que puede llevar a un personaje admirable al más absoluto fracaso? Quizás nadie podría escribirlo también como Francis Scott Fitzgerald en Suave es la noche. No sólo por la indudable capacidad literaria del autor, sino porque en parte la historia de Dick Diver, es también la historia del propio Fitzgerald. Y si Diver no muere en la novela, simplemente se le pierde el rastro, quizás porque ni el propio autor era capaz de imaginar lo cerca que estaba su propio fín y lo dramático del mismo.
Hoy después de tantos años no tiene mayor sentido especular cuanto de Fitzgerald se ocultaba tras Dick Diver, porque parece bastante claro que es bastante, pero si que merece la pena destacar la calidad de una novela como pocas se escriben hoy. Una trama mínima, pero atrayente. Una estructura sorprendente y mucho más elaborada que la mayoría de las novelas que se escriben 90 años después. Y por último una calidad literaria fuera de toda duda y que hace disfrutar del placer de leer a cada linea que vamos superando. Un dominio del lenguaje, del ritmo, de la musicalidad fuera de toda duda. Una trabajo documentado, que lo mismo nos traslada de Francia a Suiza o a Italia, siguiendo los pasos de Dick Diver.... un hombre que lo pude haber sido todo y al que su personalidad honesta probablemente le convirtio en nada.
Y después de las 500 páginas de Suave es la noche, siempre nos quedará la duda de saber que ha sido de Diver. ¿Será más feliz de lo que lo fue en Europa? Siempre nos quedará la duda.
sábado, mayo 07, 2011
Una de crimen organizado

Los americanos que son muy suyos han hecho centro de este espectáculo a las familias instaladas en los USA que importaron contradictorios valores, sorprendentes ritos y sangrientas costumbres de Italia. No sabemos que pensará la camorra, cosa nostra y otras variedades del crimen mafioso italiano de esta perdida de un sector de su negocio, pero las cosas son como son y también en esto los americanos se han llevado el gato al agua.
El invierno de Frankie Machine de Don Winslow no es más que un best seller que aspira desde su primera página a convertirse en un guión cinematográfico. No tiene que ver con la literatura. Esto se ve en su ritmo frenético, en sus capítulos brevísimos, en la estructura temporal de la narración; pero aún así no deja de tener una serie de aciertos que hacen agradable su lectura.
Un killer retirado y con principios, una familia venida a menos, una ciudad de segunda, etc. Son datos menores. Habituales en otras productos del género. Pero a ellos habría que sumar la conjunción de política y mafia hasta un punto en el que no es la mafia quien contamina a la política, si no la política quien contamina a la mafia (a los mafiosos los han corrompido los políticos) y algún acierto al plantear el predesenlace que no desvelaré.
Si el autor hubiera dedicado algún esfuerzo mayor a trabajar la trama, a las descripciones, a construir los personajes… suponiendo que sea capaz, claro; y si hubiera dejado que la novela acabara como merece, es decir bien, osea mal; y no convirtiera el final en un absurdo cuento de hadas… El invierno de Frankie Machine no estaría nada mal.
Así, no deja de ser un producto entretenido en el que un viejo mafioso al que de repente todos quieren liquidar repasa su vida delictiva para lograr comprender quien o quienes quieren acabar con su vida. Si te gusta la mafia de ficción, la disfrutarás seguro.
martes, abril 05, 2011
Bukowski... ¿sólo obscenidad?

En literatura, todas las personas sabemos que tenemos deudas pendientes. Muchos no hemos sido capaces de terminar el Ulises de Joyce, y pensamos que tendremos tiempo (y ganas de hacerlo) cuando nos jubilemos (allá por los 75 años al ritmo que va el recorte de derechos sociales). Pero en mi caso, no se trata sólo de Joyce, claro está. Mis déficits son muchos… Desde hace años, décadas incluso, he oido hablar a mi alrededor de que no se puede vivir sin leer a Bukowski, algunos incluso me lo decían personalmente.
Lo cierto es que tenía ganas, pero por una razón o por otra, no encontraba el momento de cederle mi tiempo al padre del realismo sucio americano. Hasta que alguien decidió que la cosa no podía seguir así y me regaló “La maquina de follar”, una recopilación de cuentos breves del autor editada por Anagrama.
Y bien, ¿cual ha sido el resultado? Pues lamento decirlo, pero decepción absoluta. No he encontrado nada sugerente entre sus páginas. Miento, sí que una o dos frases de calado ,del tipo “un hombre tiene que luchar tanto por la vida, que ni tiempo tiene de vivirla”, pero poco más. Desde luego no he visto esos grandes destellos de literatura que los secuaces de Bukowski parecen advertir en cada página que escribió. Sé que Bukoswski es un autor de culto y con una legión de seguidores. Pero yo no he visto más que a un perdedor, encantado de serlo, un borracho idem, cierta desconsideración por las mujeres y un maldito dispuesto a criticar y denunciar la impostura de cualquier otro que también trate de serlo.
Es cierto que quizás su lenguaje brusco, sexual, desenfadado y agresivo pueda llamar la atención de alguien, pero a mí me parece que Henry Miller ya lo hacía mucho mejor, con más estilo literario y sobre todo mayor carga crítica unos pocos años antes. Esto tampoco quiere decir nada, y nadie mejor que yo mismo sabe que no se puede criticar la obra de un autor por la lectura de un único libro. Sólo quiero consignar aquí que una especie de sexto sentido literario me mantuvo apartado de la obra de Bukowski durante años . Quien sabe, si lo hubiera leído con 20 años quizás yo también me habría convertido en otro panegirista de este adorable bebedor de cerveza, vino y todo lo que caía en sus manos desde el desayuno hasta la última hora de la más sucia noche de L.A.
martes, febrero 08, 2011
La vida ante sí

Voy a escribir hoy sobre un libro precioso. No es un descubrimiento puesto que ya en 1975 fue galardonado con el prestigioso Goncourt. Uno de los pocos premios de los que quizás podamos fiarnos, pues no cuenta con dotación económica. Y aún así he de confesar que yo no lo conocía. Hasta que hace unos meses una amiga decidió regalármelo en una edición de bolsillo.
Al principio lo miré con desconfianza, pero puesto que era un regalo no podía dejar de leerlo para al menos poder criticarlo con motivo. Todo lo contrario. Me encontré con una historia mínima, pero repleta de inteligencia, humanismo, crítica, sátira, filosofía, acidez, mordacidad, humor.. Creo que todos los adjetivos positivos que se pueden aplicar a una novela se pueden aplicar a esta sin temor a errar.
La vida ante si es un reflejo de la miseria escrita desde la miseria misma. Una historia de Belleville y de las personas que lo habitan. Los franceses llegados del exterior. La vida de una vieja judía exprostituta y reciclada en patrona de niños dejados a su cuidado por otras prostitutas. Y todo ello visto desde los ojos de un niño Mohamed, o Momo, sabio observador de la realidad que le rodea y del mundo mismo. Sus observaciones, reflexiones y pensamientos nos harán reir, pero también pensar; nos divertirán y nos entristecerán al mismo tiempo. Oscilando siempre entre la ocurrencia y la inteligencia nos encontramos a un pequeño libertario que narra una historia perfecta casi hasta el mismísimo final, que no está ni bien ni mal. Pero todos sabemos que lo más difícil es finalizar una historia y más si la historia es buena.
Interesante también el contexto. Escrita por el diplomático y director de cine Romain Gary bajo el seudónimo de Emile Ajar. Gary siempre negó en vida ser la persona que se escondía bajo dicho seudónimo. De un analista tan lúcido no es de extrañar que terminara suicidándose en diciembre de 1980. Sin duda le debemos una pequeña gran novela digna de ser leida.